Existe una gran variedad de adhesivos epóxicos, cada uno diseñado para distintas aplicaciones en la industria o en particulares. Es necesario evaluar de manera profesional que trabajo o arreglo se va a realizar, antes de seleccionar el adhesivo epóxico adecuado.

En realidad, pueden clasificarse en dos grupos: en el primero están los que se emplean para reparaciones en general y pueden adherir diferentes tipos de materiales, sin problema. En el segundo grupo se encuentran los que están diseñados para determinados materiales, como suele ser metal o piedra. Los adhesivos epóxicos son extremadamente fuertes y se obtienen uniendo una resina con un endurecedor. Ambos componentes son envasados de manera separada y se mezclan al momento de ser utilizados, en proporciones que señalan los instructivos. Así, los adhesivos adquirirán su máxima dureza y estabilidad.  

Los adhesivos epóxicos son instrumentos ideales para trabajos de reparación, reconstrucción o para rellenar grietas y cavidades.